Armas de guerra incautadas a red ilegal en Cenepa
El Comando Unificado decomisó cuatro fusiles AR-15, pistolas, granadas y más de 600 municiones en el sector El Tambo, distrito de Cenepa, provincia de Condorcanqui. El armamento estaría vinculado a Los Lobos II, organización criminal investigada por minería ilegal, extorsión, sicariato y secuestro en la frontera con Ecuador.

Cuatro fusiles AR-15, pistolas y granadas encontrados en El Tambo
La Policía Nacional del Perú, a través de su Dirección de Medio Ambiente y en el marco del Comando Unificado, ejecutó un operativo en el sector El Tambo, distrito de Cenepa, que resultó en la incautación de armamento de guerra presuntamente perteneciente a la organización criminal Los Lobos II.
Entre el material decomisado figuran cuatro fusiles AR-15 con 400 municiones calibre 223, dos pistolas de 9 milímetros —marcas Pietro Beretta y Bersa— con 200 municiones adicionales, una escopeta con 66 cartuchos, tres chalecos antibalas, cuatro granadas lacrimógenas, una granada de estruendo y tres puñales tácticos. El volumen y la variedad del arsenal encontrado en una zona rural de Condorcanqui llaman la atención de las autoridades sobre la capacidad logística que habría alcanzado esta organización.
Todo el material quedó a disposición de las autoridades para determinar su procedencia y su posible vínculo con las actividades ilícitas investigadas en la zona.
Una red con múltiples delitos y conexiones transnacionales
Según información policial, Los Lobos II no se limita a la minería ilegal. Las autoridades también la investigan por tenencia ilícita de armamento y explosivos, extorsión, sicariato y secuestro en la zona fronteriza con Ecuador.
Lo que convierte a esta organización en un caso especialmente complejo son sus presuntos vínculos con otras redes criminales: Los Choneros, organización transnacional ecuatoriana, y Los Pulpos, agrupación delictiva con base en La Libertad. Esa trama de conexiones transfronterizas explicaría, en parte, el nivel de armamento encontrado en una zona apartada de Condorcanqui, donde el Estado peruano tiene presencia limitada y las rutas de ingreso son difíciles de controlar.


