Mission HANDS: la organización que apoya a familias indígenas de Amazonas

En Amazonas, familias de comunidades indígenas que acompañan a pacientes hospitalizados en Chachapoyas enfrentan dificultades para cubrir alimentación y alojamiento.
En el departamento de Amazonas, una de las regiones con mayor índice de pobreza del Perú, miles de familias de comunidades indígenas enfrentan una realidad invisible pero urgente: cuando un familiar debe ser hospitalizado en el Hospital Regional Virgen de Fátima de Chachapoyas, el Seguro Integral de Salud cubre al paciente, pero deja desprotegidos a quienes lo acompañan. Sin dinero para alimentarse ni dónde dormir, estos acompañantes quedaban prácticamente a su suerte. Desde 2022, Mission HANDS Amazonas —iniciativa de la Peruvian American Medical Society— trabaja para cambiar esa realidad.
Una región golpeada por la pobreza y la lejanía
Amazonas es una región de contrastes geográficos y sociales profundos. Al norte, en la ceja de selva y selva alta, vive una población mayoritariamente indígena perteneciente a las etnias awajún y wampis, asentada en comunidades a orillas de los ríos Marañón, Santiago, Cenepa y sus afluentes. Su economía se basa en la caza, la pesca, la recolección y una agricultura de subsistencia a pequeña escala.
Al sur, sobre un territorio montañoso de clima templado a frío, la población mayoritariamente mestiza vive también en condiciones rurales y semirurales, con actividades agrícolas que dependen de las lluvias estacionales y que apenas cubren el consumo familiar.
Los números confirman la gravedad de la situación. Según el reporte regional de indicadores sociales del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, el 25.8% de los 379,944 habitantes de Amazonas se encuentra en situación de pobreza total, mientras que un 9.1% vive en pobreza extrema y un 41.4% se encuentra en condición de vulnerabilidad frente a la pobreza.
La infancia tampoco escapa a esta realidad: la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza reporta que el 44.5% de niños entre 6 meses y 3 años tiene anemia, y un 24.7% padece desnutrición crónica infantil. Si bien el Estado realiza esfuerzos para revertir estos indicadores, existen sectores vulnerables que aún no reciben la asistencia suficiente.
El vacío que nadie cubría: los acompañantes de pacientes hospitalizados
Uno de esos vacíos se hace evidente en el Hospital Regional Virgen de Fátima de Chachapoyas, el principal centro de referencia médica del departamento. Cuando un paciente de bajos recursos ingresa a este nosocomio, el Seguro Integral de Salud cubre su atención médica y su alimentación. Sin embargo, el sistema no contempla a quienes lo acompañan.
En muchos casos, el paciente es un lactante, un adulto mayor o una persona que requiere cuidado constante, lo que hace indispensable la presencia de un familiar. Estas personas viajan desde comunidades remotas —a veces navegando durante horas por los ríos de la selva en botes a motor o en las embarcaciones conocidas como peke peke— y llegan al hospital sin recursos para cubrir hospedaje ni alimentación.
La situación es especialmente crítica para los acompañantes provenientes de Condorcanqui, la provincia con mayor concentración de población indígena de Amazonas y una de las zonas con más difícil acceso geográfico del país. La ausencia de vías de comunicación terrestres agudiza el riesgo y la vulnerabilidad de estas personas.
Mission HANDS: humanidad organizada en Amazonas
Ante este escenario, la Peruvian American Medical Society identificó la necesidad y creó la misión Health and Needs Support (HANDS), conocida también como Mission HANDS o Hands Mission, una organización filantrópica y médica que opera en el departamento de Amazonas brindando asistencia humanitaria y apoyo asistencial a pacientes de bajos recursos y a sus familiares.
Desde el año 2022, Mission HANDS Amazonas viene solventando las necesidades de alimentación y hospedaje de los acompañantes de pacientes internos en situación de pobreza. Su trabajo se articula a través de un comité local integrado por miembros de la organización en Amazonas y las asistentes sociales del hospital, quienes identifican, evalúan y determinan el tipo de apoyo que cada familia requiere.
Un impacto que va más allá del valor económico
El valor del apoyo que brinda Mission HANDS no puede medirse únicamente en cifras. Para las familias beneficiadas, muchas de las cuales nunca antes habían salido de sus comunidades, contar con un lugar donde dormir y alimentos durante días o semanas representa la diferencia entre poder acompañar a su familiar enfermo o regresar a casa abandonando el tratamiento.
Las autoridades del Hospital Regional Virgen de Fátima reconocen públicamente el aporte de la organización. "El programa HANDS ha permitido que los pacientes que vienen aquí a hospitalizarse por diferentes enfermedades cuenten con el apoyo necesario para sus familias. A veces los familiares tienen que permanecer al lado de sus enfermos una semana o quizás más días, y todo ese gasto lo está cubriendo HANDS como ayuda. Es una misión digna de elogiar", destacaron desde la dirección del nosocomio.
