Amazonas celebra a su milagrosa Virgen de Chuquichaca en el mes de octubre
El sábado 10 y el domingo 11 de octubre, la Capilla de la Virgen de Chuquichaca, ubicada en Tingo, provincia de Luya, reúne a cientos de devotos de Chachapoyas, Pedro Ruiz Gallo, San Isidro y otras localidades para las vísperas y el día central de una de las festividades marianas más sentidas de Amazonas.

Nueve noches de novena para llegar al gran día
Desde el primero de octubre, los mayordomos organizan las tradicionales nueve noches de novena en la Capilla de la Virgen de Chuquichaca, enclavada a la vera de la carretera en el distrito de Tingo, provincia de Luya. Familias llegadas desde Chachapoyas, Chuquichaca, Pedro Ruiz Gallo, San Isidro y la propia Luya se congregan cada noche en este espacio de devoción histórica para rezar, cantar y preparar el ánimo para la celebración mayor.
El programa de las vísperas: sábado 10 de octubre
Las actividades del sábado arrancan a las 10 de la mañana con la limpieza del atrio del templo. A las 11 a.m. se da la bienvenida oficial a los mayordomos y fieles devotos. A las 2 de la tarde llega la Banda San Marcos Band de Cochamal, y media hora después se realiza la compostura del altar de la Santísima Virgen de Chuquichaca.
Con la noche, la celebración se recoge: a las 7 p.m. el rezo del Santo Rosario, seguido de la Eucaristía. A las 8 p.m. el gran baile de confraternidad amenizado por la Orquesta Internacional Nevados. A la medianoche, una serenata a la Virgen cierra la víspera y da paso al día central.
Día central: domingo 11 de octubre, desde el alba
El domingo comienza antes del amanecer. A las 5 a.m., veintiún camaretazos anuncian el albazo y el Rosario de la Aurora, acompañados por la Banda San Marcos Band de Cochamal. A las 7 a.m., acogida a los devotos perpetuos y visitantes.
La mañana avanza con confesiones y alabanzas a las 10 a.m. y adoración a las 11 a.m. A las 12 del mediodía se celebra la Eucaristía central, presidida por el padre José Gilmer Berríos Vásquez. A la 1 p.m., almuerzo de camaradería para todos los asistentes. La festividad cierra a las 3 p.m. con la devolución y entrega de votos costumbristas, el momento en que los fieles cumplen las promesas hechas a la Virgen durante el año.
La historia detrás de la imagen
La devoción a la Virgen de Chuquichaca tiene raíces en el siglo XIX. Según la tradición oral, un grupo de misioneras llegó desde Bolivia hasta el norte del Perú con la imagen de la Virgen de Copacabana, con destino a Chachapoyas, específicamente a los pueblos de Tingo y La Magdalena.
Durante el trayecto, las religiosas hicieron una parada para descansar en la hacienda Chuquichaca, propiedad de la familia Tuesta, bajo la sombra de un árbol. Al reanudar el camino, notaron que la imagen había desaparecido. Tras buscarla, la encontraron en un pequeño poblado con apenas cuatro casas franciscanas. Cada vez que intentaban llevársela hacia su destino original, la imagen regresaba al mismo lugar. Las misioneras interpretaron ese signo como la voluntad de la Virgen de quedarse allí, y así lo aceptaron.
Desde entonces, la imagen es venerada como la Virgen de Chuquichaca y se convirtió en el símbolo de fe de los pobladores de Tingo, La Magdalena y toda la zona. La capilla que la alberga hoy, sobre la carretera de Luya, es el punto de encuentro de una devoción que cada octubre reúne a fieles de toda la región.


