Amazonas: Crónica de una muerte por culpa y desidia de la Diresa

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Amazonas: Crónica de una muerte por culpa y desidia de la Diresa

Tanto el médico de EsSalud y los del Centro de Salud de Pedro Ruiz Gallo, comunicaron a la familia que el cuadro clínico de mi papá era grave, él necesitaba oxígeno y por la complejidad de su enfermedad requería evaluaciones y mejor atención, la misma que debería recibir en el Hospital Higos Urco, la decisión fue «Hay que trasladarlo a Chachapoyas».

Lo primero que nos saltó a la mente es cómo y dónde lo trasladamos, pues no contamos con ambulancia en el Centro de Salud o en el CAP 1 de EsSalud Pedro Ruiz Gallo. Llamamos a nuestro amigo Wawiro y se ofreció trasladarlo en su auto, pero por la complejidad y gravedad de la salud de mi padre era imposible llevarlo en esa unidad.

Ya pasaron como dos horas el Dr. de EsSalud, la enfermera, todos listos para acompañar a mi agonizante padre, pero ambulancia no había y no dejábamos de llamar a amigos o conocidos, pidiendo apoyo.

Una luz de esperanza se asomaba en medio de tanta impotencia, nuestros amigos del Centro de Salud Pedro Ruiz Gallo nos comunicaron que ya venían con su ambulancia a evacuar a papá.

Un suspiro de alivio y esperanza cundió sobre todos, al fin «El Veco», va ser traslado y atendido en mejores condiciones. Por fin el médico y la enfermera junto a mi hermana y hermano suben a mi padre al vehículo sanitario y este parte velozmente rumbo a su destino.

Yo estaba recordando rápidamente algunas anécdotas vividas con el viejo, rogando como siempre a Dios que él haga su voluntad; de pronto una llamada interrumpe mi pensar, era mi hermana con voz entrecortada y desesperación, nos avisaba que la ambulancia no dio más, se malogró y se detuvo en el anexo Matiaza Rimachi en Valera, mientras mi pobre padre respiraba con dificultad los últimos sorbos de oxígeno. Hay que buscar otro carro, otra ambulancia. Que terrible impotencia, que terrible indolencia, mi padre agonizaba y ambulancia no había.

Dios es grande y acude en los momentos más negros a socorrer a sus hijos, como les conté, cuando nos avisaron que deberíamos trasladarlo a mi padre a Chachapoyas, llamamos a muchos amigos de un lugar a otro, especialmente dónde había ambulancia. Una llamada interrumpe mi rabieta, era el conductor de la ambulancia del Centro de Salud de Churuja, me comunica que ya estaba en la puerta de la casa de mi padre en Pedro Ruiz Gallo para trasladarlo a Chachapoyas.

Sin demora le pido que vaya a Matiaza Rimachi y por favor le lleve a mi padre al hospital de la ciudad capital, luego de unos minutos nos comunican que al fin, papá llegaría a su último destino, después de dos horas de haber salido de su casa, mi padre ya estaba a bordo de la ambulancia salvadora del Centro de Salud de Churuja.

A los pocos minutos que mi papá llegó al hospital Covid de EsSalud en Chachapoyas, dejó de existir, murió «el Veco», como le decíamos de cariño sus hijos, lamentablemente su enfermedad fue muy severa, hoy ya descansa de sus dolencias en la gracia y paz del Dios todo poderoso, que en paz descanse.

Lamentablemente en nuestra provincia de Bongará hay solo cuatro ambulancias viejas, tres andan a empujones y solo una, la ambulancia salvadora la del Centro de Salud de Churuja, todavía circula sin dificultad pero que también tiene sus años encima. Que nos va pasar si esta ambulancia se deterioraria por la indiferencia y la desidia, ojalá que esto no pase y sabes que así será por sus autoridades locales.

La triste realidad de una provincia bongareña, olvidada en el sector salud, por la apatía de los que nos gobernaron y la mesquindad, indolencia y corrupción de los que nos gobiernan. Hasta cuándo tendremos que tolerar tantas mentiras y sobrementiras, el actual Gobernador Regional Oscar Altamirano nos ofreció en su primera y última campaña de sus dos gobiernos regionales las dichosas ambulancias y hasta ahora solo sabemos que se llevaron la plata de la compra de ambulancias.

Y sobre la continuación de la construcción del Hospital Referencial Pedro Ruiz Gallo, no dice absolutamente nada el señor Altamirano, ofreció y ofreció y se marchará con su ofrecimiento debajo de su lando sombrero. No hubiera necesidad de traslado de nuestros pacientes a otro lugar si tendríamos nuestro hospital.

Y que decir de los candidatos seguramente hoy que ya están en campaña volverán a ofrecernos las dichosas ambulancias, volveremos a caer en sus palabras maquiavelicas de estos mentirosos.

Esta es la realidad que se vive al momento de trasladar a nuestro paciente, esto cambiará cuando despertemos como pueblo y sepamos reclamar nuestro justo derecho a la salud.

Agradezco a los trabajadores del Centro de Salud y EsSalud Pedro Ruiz Gallo, al Dr. de EsSalud, Obstetra Carlos Paz Paz, Daniel Guiop Huaman, Geiner Espinoza Meza, conductores de las ambulancias y a todos las personas que nos apoyaron para el traslado de mi señor padre a la ciudad de Chacapoyas.

Escrito original Wigberto Calongos Gosgotte.