Si sientes dolor estás vivo, pero si sientes dolor por otros te hace un ser humano

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Desperté hoy afligido, conmocionado, pues hace unos días que volví a soñar intensamente y de manera vívida.

Al amanecer vi el país un caos total, anarquía por doquier, fue abrumador y triste, dirían los viejos: «Cuando se sueña casi al despertar se hace realidad.»

Sinceramente espero que no sea así, ahora al despertar salí a la terraza a meditar y ver los primeros destellos de claridad en dirección de Malcamal, miré al Pumaurco que me cobija, estaba el Apu rodeado de chalinas blancas que se disipan con la llegada del día, aún entumecido por el frío y tétrico, como sintiendo lo que ocurre en nuestro Perú profundo, con cuarenta seres asesinados a mansalva y quemarropa, por órdenes directas de los comehechados y culones que viven en la comodidad de Lima, pues ya recibieron su chancaca jugosa, una mujer sedienta de poder, que no le importó traicionar a su presidente, pese a que lo dijo públicamente que si él se iba, ella también, más pudo la ambición y el arreglo con un congreso de ratas, parásitos, innombrables manejados por otra mujer sin escrúpulos, que ni la tortura a su madre le importó en su momento, con una prensa asquerosa que sólo esperaba sus millones para lamer los zapatos de los de poder económico. Este año se debía volver a firmar los contratos ley por cinco años consiguientes, pues los vende patrias, recibieron sus coimas asegurando a sus hijos y nietos, sin medir, pasando incluso por sobre vidas que reclaman equidad en una patria donde empresas extranjeras saquean y nos dejan migajas. Si sientes dolor estás vivo, pero si sientes dolor por otros te hace un ser humano.

Quisiera que nadie viva situaciones extremas, lo viví en carne propia ver a mis contemporáneos y promociones mutilados, muertos, ojalá no nos toque llorar a un ser querido. De soldado te forman para servir a la población, no para atacarla, creo que así es también en la policía.

«Un año amnésico el 2005 para la mayoría, cuando un Ratalán vino con su gordura y falacias absurdas, tipejo que encarna a la mayoría de demagogos, vende patria, experimentó con un país que ya abandonaba el civismo, el Amor al suelo que lo vio nacer, estaba a punto de convertirse en una cultura chicha, combi, del abandono de la lectura…aquel año a las carreras los franeleros corrían de arriba para abajo acomodando la carroza de un tráiler, y decorando para un discurso falaz, hipócrita para convencer a la masa ignorante, tuve la osadía junto al Chato Pinina en encarar a viva voz al miserable también genocida del mal llamado Baguazo, fuimos detenidos por los policías que la gran mayoría no pueden opinar, solo los adoctrinaron en el oficio de recibir y cumplir órdenes agachados, nos llevaron al lado del palacio municipal, este retazo va en mi obra El Trome, Un juglar itinerante.»

Aquí la pregunta que cae por sí sola de madura…

¿Tan apáticos y carentes de sentido común somos los amazonenses para no protestar en apoyo a los hermanos del sur?

¡Esto es un GENOCIDIO! Con letras mayúsculas, no digo que salgamos violentamente a gritar, podemos hacerlo pacíficamente, hacer sentir nuestra presencia, demostrando apoyo moral y como peruanos a los deudos que tendrán que sufrir aquellas pérdidas, para ellos un sentido pésame.