Unos sí y otros ¡NO!

455
Unos sí y otros ¡NO!

El 2013, la DIRCETUR AMAZONAS se atrevió a presentar una propuesta para que los Sarcófagos (de cualquier parte de la región) sean declarados patrimonio de Amazonas. Se expuso, sustentó y lo aprobaron por unanimidad en el Consejo Regional. Dos meses después la Dirección Desconcentrada de Cultura de Amazonas, pidieron que se anule porque no es NUESTRA COMPETENCIA hacer estas acciones. No lo hicimos caso.

En medio de tantas muertes, dolores y malas noticias, la semana que pasó el Viceministro de Cultura, emite una Resolución Ministerial, declarando PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN a la «Dama de Ambato» y 87 reliquias más. ¿Qué valor tiene una momia como las miles que hay en el mundo? ¡Muchas! ¿Trascendentes? ¡Quizá!. De ellas sabremos las causas de su muerte, su periodo de evolución, sus costumbres y entorno territorial y nada más.

Amazonas, ya demostró al mundo su potencialidad en el turismo y de todas sus formas. Nadie tiene lo que tenemos en el territorio. Alguna vez dije «VISITE AMAZONAS: todo un mundo de maravilla a tus pies» y sí que lo es. No hay tierra en el país que tenga valles interandinos mágicos como Huaylla o Alto Imaza, reliquias arqueológicas como Kuelap, Revash, Olan, Gran Vilaya, mágicas cataratas como: Yumbilla o Gocta, jeroglíficos de YAMON o Casual, menos SARCÓFAGOS que son inimitables, sin calco ni copia en ninguna parte del mundo. Entonces ¿porqué no les dan ese valor?

Muy sencillo ¡NO HAY IDENTIDAD! ¡DESCONOCIMIENTO DE NUESTRA HISTORIA! ¡INDIFERENCIA!, al que se suma la falta de peso político en todas las esferas de la nación.

Duele ver como los sarcófagos cada día se deprecian, son carcomidos por la indiferencia, solo nos da placer cuando nos tomamos una foto y luego viene el olvido o el abandono. Duele que nos engañen que somos el «otro destino turístico» cuando sabemos que solo es una quimera. Duele ver que no tenemos un horizonte, una meta, un ideal.

Creo que es justo exigir al Ministerio de Cultura que haga lo mismo con Amazonas y no aparezca solo para el velorio de una reliquia cuando desaparezca.

Necesitamos voces que se levanten y que se hagan escuchar. Amazonas no merece la indiferencia de la patria, tampoco la complicidad del silencio.

Por: Manuel Cabañas