97% de colegios sin psicólogos, y casos de Bulling siguen en aumento

En 2023, más de 12 mil niñas, niños y adolescentes sufrieron algún tipo de violencia por parte de sus compañeros en las escuelas, 60% más de lo registrado el año anterior. A pesar de ello y de una norma que exige desde hace 12 años al menos un psicólogo por colegio, sólo el 3% de los colegios la cumple.

Muchos niños y adolescentes temen regresar a clases porque sus escuelas se han vuelto lugares inseguros: los casos de violencia escolar están aumentando y los profesores, tutores y directores tienen dificultades para manejarlos. La ausencia de psicólogos es uno de los principales factores para hacerle frente al bullying escolar y para identificar otros abusos.

En 2023, 12,574 estudiantes de inicial, primaria y secundaria sufrieron algún tipo de violencia por parte de sus compañeros, como golpes, insultos, tocamientos indebidos y acoso. Esto representa un aumento del 60% con respecto a los casos reportados en 2022, según el portal SíseVe del Ministerio de Educación (Minedu).

A pesar de esta realidad, sólo hay 2,291 psicólogos para atender y prevenir los casos de violencia en los más de 86 mil colegios a nivel nacional. En términos prácticos: el 97% de centros educativos no tiene psicólogos. Este déficit evidencia que desde hace 12 años no se cumple la Ley N° 29719, una norma que ordena que en cada colegio haya por lo menos un psicólogo para lograr una convivencia sin violencia.

Mediante talleres o charlas, el psicólogo educacional sensibiliza a los directores, profesores, estudiantes y demás miembros de la comunidad educativa sobre la importancia del respeto, el diálogo, la ética, la inclusión y el ejercicio de sus derechos y responsabilidades. También, orienta a los docentes y tutores cómo actuar cuando se producen casos de violencia entre los niños y adolescentes.

La falta de psicólogos en los colegios se evidencia también con las denuncias desatendidas. De los más de 12 mil casos de violencia entre estudiantes reportados en 2023, no se resolvió el 42% de ellos pese a que el protocolo de atención establece un plazo de 75 días.

Después de la pandemia, el bullying aumentó

El 2018, antes de la pandemia de la Covid-19, el Minedu registró 4,674 denuncias por violencia entre escolares. En 2023, reportó más de 12 mil casos de violencia a nivel nacional.

A este problema se suman también las agresiones que sufren los menores, pero que no han denunciado por temor, inseguridad o las amenazas de sus compañeros cuando son víctimas de acoso escolar o bullying. Pero ello no impide que los profesores y tutores, en coordinación con el psicólogo, estén alertas a las señales que manifiestan sus estudiantes y detecten si sufren algún tipo de violencia.

Si se trata de violencia psicológica y/o física que no ha derivado en lesiones, entre las señales que pueden presentar los niños o adolescentes agredidos se encuentran la disminución repentina de su rendimiento académico, faltas constantes a la escuela, aislamiento, baja autoestima, tartamudeo o sentimientos de vergüenza y culpa. Cuando se trata de violencia sexual y/o física que han ocasionado lesiones, el menor puede presentar conducta agresiva, sudoración en las manos o llegar a la ideación suicida.

En los casos de violencia escolar es importante actuar de inmediato para evitar situaciones más graves. En agosto del año pasado, por ejemplo, una adolescente de 15 años con depresión se suicidó en su casa porque sus compañeros del colegio Inmaculada de la Merced en Chimbote, Áncash, le hacían bullying. Un mes después, en Puno, una niña de 11 años falleció tras haber sido ahorcada “a modo de juego” por una de sus compañeras.

Para contribuir a la presencia de psicólogos en los colegios, el Minsa, en coordinación con el Minedu, implementó en 2023 el plan “Médico de familia, psicólogo y odontólogo por colegio”. El piloto inició en la Diris Lima Este y proyectaba beneficiar a más de 80 mil personas; sin embargo, una fuente de esta institución comentó que el programa no se renovó y que muchos psicólogos tuvieron que renunciar ante las demoras en los pagos.

Los roles del psicólogo en las aulas

En este escenario de incremento de violencia escolar, la presencia de un psicólogo educacional es clave. La docente María Luisa Sánchez, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Piura, explica en un artículo que este profesional brinda orientación a los estudiantes, los guía en su aprendizaje y realiza seguimiento a los niños, niñas y adolescentes. Así puede detectar de manera oportuna, y en coordinación con los profesores y tutores, quiénes tienen problemas de aprendizaje o de conducta. “También realizan acciones para prevenir o evitar la presencia del bullying, atendiendo aquellos casos en los que esto se presente”, añade.

Si bien la normativa peruana establece que haya al menos un psicólogo por colegio, esta cantidad sigue resultando insuficiente para los más de 6 millones de niñas, niños y adolescentes matriculados en las escuelas. A la fecha hay un psicólogo por cada 2,600 estudiantes.

Para la psicóloga educacional Silvia Ochoa, lo ideal es que cada niño y adolescente sea tratado de manera individual o que al menos haya un psicólogo en cada nivel de la educación básica regular: en inicial, primaria y secundaria, debido a los diferentes problemas que se presentan en cada etapa escolar. Comenta que los niños de inicial suelen tener dificultades para integrarse a un grupo de su misma edad o trastornos de lenguaje; mientras que en los adolescentes es más frecuente los casos de violencia y acoso.

La labor de los psicólogos es importante para detectar si los niños y adolescentes están sufriendo o ven algún tipo de violencia en casa que pueda estar ocasionando su comportamiento violento.

“Los estudiantes requieren de la presencia de psicólogos para manejar sus frustraciones, sus problemas. Muchos están estresados por situaciones de violencia que viven en casa o el escenario de caos social, como secuestros y asesinatos. El estrés es alto y las formas en las que escapan los niños y adolescentes es usando drogas o tecnología para desconectarse de la realidad. Otros canalizan su estrés de manera externa y empiezan a golpear o bullear”, dice Miguel Vallejos, decano del Colegio de Psicólogos de Perú.

Su labor también es crucial para detectar señales asociadas a trastornos de salud mental, principalmente casos de depresión entre los escolares, un problema que se agudizó por el aislamiento social obligatorio y el cierre de escuelas durante la pandemia de la Covid-19. En 2022, el Ministerio de Salud (Minsa) atendió a 959 mil menores de entre 6 y 17 años de edad con depresión y en 2023 la cantidad subió a un millón 700 mil.

De acuerdo con la médico psiquiatra Sandra Orihuela, los síntomas de depresión varían según las características del estudiante y la etapa de desarrollo en la que esté. Por ejemplo, un niño con depresión puede empezar a aislarse de su entorno, perder la motivación por las actividades que realizaba con frecuencia o presentar un estado de ánimo más irritable y triste. También puede perder el apetito, presentar problemas de conducta, dificultades para dormir o tener sueño excesivo.

Cuando alertas como estas se identifican, los psicólogos derivan a los estudiantes a los centros de salud mental comunitaria para su atención y las terapias que requieran según sus diagnósticos. Es importante recordar que, por norma, los psicólogos no deben realizar terapias dentro de las instituciones educativas.

Fuente: Salud Con Lupa

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