De regreso a casa…

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De regreso a casa...

«Mi viaje no fue el peor, pero no lo deseo a nadie, sencillamente tuve suerte»

Cuando todo parecía perdido y ya no había más salidas, aparecieron 12 brazos que me sostuvieron, me despertaron, me arrimaron para no caer y me brindaron todo su apoyo; por ello y muchas cosas más, estaré eternamente agradecido. “La familia es lo primero”

Nunca podré olvidar aquel jueves 23 de abril del año 2009, cuando llegue de viaje; fue un día lleno de angustia, desesperación y vergüenza, donde no hubo ningún amigo, chochera, pata o causa; lo que si había era dolor, sentimiento de culpa y mucho silencio con aroma a soledad, esa soledad que nunca la podré entender. “Realmente no estoy tan solo”

Nunca quise estar así o al menos eso era lo que pensaba; ahora soy consciente y les puedo decir que cada uno encuentra lo que busca; para eso, el tiempo es un aliado que no te abandonará y se encarga pacientemente de ver tu derrota o tu triunfo. “El tiempo es la mejor respuesta”

Desde aquel día, han pasado 13 años y hoy más que nunca, estoy convencido que “regresar a casa” ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida; he aprendido la lección y gracias también a mis guías Gonzalo Jiménez “Chalo” quien fue claro con su mensaje «Si quieres seguir así es tu decisión, pero recuerda que tienes que tener la suficiente aceptación para que puedas vivir con esa decisión toda tú vida», y por que no mencionar a Jaime Tananta quien fue más directo: «Si quieres matarte hazlo como lo valientes lejos sin hacer daño a nadie y si quieres recuperarte que esperas»; ellos fueron lo que me enseñaron a ver con otros ojos a la vida, gracias de corazón. «Cada uno es dueño de su destino»

Creo que estoy preparado para compartir este pedacito de mi vida y contarles que «HOY» cumplo once años en sobriedad, años que no ha sido nada fácil, pero que a la larga me ha dado muchas bendiciones, empezando por mi pequeño Mateo Isaiah. “Que sea bonito mientras dure”

En verdad gracias a toda mi familia, a cada uno de mis amigos y conocidos por comprender la importancia de mi decisión y a los que no, también, porque me enseñan a lidiar con mis demonios. “Que por nada, ni por nadie del mundo, debo malograr mi día”

Por: JH Tinoco